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| SAN BERNARDO |
| El goleador demostró que 95 goles son demasiados para ser suplente y con dos tantos, uno de ellos con asistencia de Bordagaray, que resulta demasiado castigo ser el cuarto delantero en un equipo con tres anotaciones. Y el pibe Seba González, por su parte, también se anotó en el marcador para decirle al entrenador que se cansó de mirar los partidos desde la platea. |
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Los cambios que en principio parecían una decisión marketinera dieron resultado. Tarde, pero seguro, el entrenador, Diego Simeone, apostó por Bernardo Romeo y el eterno goleador volvió a responder en su idioma.
Como aquella noche ante Cienciano, junto a Gonzalito Rovira (¡cómo se lo extraña!), o ante Central y River Plate, Bernardo demostró con goles que ni por asomo es el quinto delantero del equipo y que no quiere correr la misma suerte que Rovira.
Con dos goles (llegó a los 95) dejó en evidencia otro error del entrenador que lo utilizó en sólo dos oportunidades dentro de un equipo que, hasta hoy, tenía dos tantos en 630 minutos.
La primera asistencia llegó de la mano de Fabián Bordagaray, otro delantero que sin llegar a ser el Gringo Scotta es mucho más que el cuarto delantero del equipo.
Y por último, otro que sigue pidiendo es Sebastián González, que no fue ni al banco en el Monumental. El pibe ingresó con confianza y con un gol pide dejar de observar los partidos desde la platea y ser tenido en cuenta, más aún cuando delante suyo aparece Leandro Romagnoli, a quien bien podría acompañar en el frente de ataque.
Tarde, pero seguro. Sin jugar bien, ofreciendo por demás el balón al rival y contra un equipo de Nacional B, el Ciclón convirtió las que tuvo e iluminó algunos futbolistas que esperemos el Cuerpo Técnico también observe: Fernando Meza, Fabián Bordagaray, Bernardo Romeo y Sebastián González tienen que jugar. |
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